jueves, 9 de diciembre de 2010

La lírica popular en la Edad Media

Ondas do mar de Vigo,
se vistes meu amigo!
e ai Deus, se verrá cedo!
Ondas do mar levado,
se vistes meu amado!
e ai Deus, se verrá cedo!
Se vistes meu amigo,
o por que eu sospiro!
e ai Deus, se verrá cedo!
Se vistes meu amado
por que ei gram cuidado!
e ai Deus, se verrá cedo!

Este poema breve es una cantiga de amigo, es decir, un poema de amor puesto en boca de una mujer que se lamenta por la ausencia, tardanza o abandono de su amado. El poema está escrito en gallego portugués.

Dentro de la recopilación de composiciones de la lírica popular castellana en la Edad Media, he elegido este poema porque me parece un bonito canto lleno de tristeza y nostalgia. Además, el confidente es la naturaleza y personalmente, encuentro más llamativo y más simbólico el uso del mar como confidente.

Por otro lado, aunque su composición sea muy sencilla, todo lo que el poema quiere transmitirnos está perfectamente condensado,por eso, su lectura es amena y cercana.

¿Español o castellano?

Durante mucho tiempo, ha exisitido una gran controversia en torno a estos dos términos.

Pero...¿Qué término es más apropiado? ¿Son sinónimos?

Pues bien, yo creo que aunque se pueden utilizar los dos términos, al referirnos a nuestra lengua en términos globales puede resultar más conveniente utilizar el término español, pues, nuestro idioma es también el idioma propio de muchos países de América y de otras partes del mundo y se ha ido configurando gracias a la aportación de todos los hispanohablantes.

El término castellano se refiere al dialecto que surgió en el reino de Castilla durante la etapa árabe en la península y que más tarde, se expandió por todo el territorio español y por América. En esta etapa también surgieron otros dialectos románicos peninsulares como el gallego, el astur-leonés, el navarro-aragonés y el catalán. Algunos de ellos desaparecieron y otros han evolucionado hasta nuestros días y se han convertido en lenguas oficiales.

Por esta razón, si tenemos que elegir entre un término u otro, sería más correcto utilizar el término castellano cuando nos referimos a la lengua común de España en relación con las otras lenguas oficiales. No obstante, si no se hace referencia a las otras lenguas oficiales, sería correcto utilizar el término español.

¿Es posible el pensamiento sin lenguaje?

Creo que la respuesta es no, porque para poder designar percepciones, sentimientos e ideas es necesario expresarlas a través de un elemento y ese elemento es el lenguaje.

El pensamiento es dependiente del lenguaje ya que a través de él se conservan y se fijan nuestras ideas.

¿Qué nos enseña la literatura?

La literatura es ante todo una expresión artística y, como toda expresión artística, tiene la función de crear belleza.

Pero la literatura va más allá, nos transmite conocimientos, cultura y valores y nos sumerge en la fantasía del escritor.

La literatura es capaz de mostrar nuestros sentimientos, pensamientos, experiencias, ilusiones, fantasías y todo aquello que surge del proceso creativo del autor.

La literatura establece una relación personal con el lector enseñándole a crear su propio mundo imaginario o fantástico y a reflexionar acerca de sus comportamientos y del acontecer del mundo, pues, también tiene una función crítica y moral.

Por último, señalar que la literatura ejerce de entretenimiento al lector y de medio de comunicación del autor, ayudándole a crear un estrecho vínculo con el receptor.

La lectura de los clásicos

Considero que un clásico es aquel libro capaz de dejar una huella imborrable en la literatura y en el lector. Un libro conocido por todos, inabarcable y que despierta todo tipo de críticas.

La lectura de clásicos es importante y su riqueza es indudable. Leer un clásico nos aporta una panorámica de la realidad, nos transmite un mensaje que puede ser actualizado, nos enseña a reflexionar acerca de la propia realidad y nos permite trasladarnos a otras épocas y culturas.

Sin embargo, aunque somos conscientes de la importancia de los clásicos, no solemos frecuentarlos. La dificultad de su lectura y su lenguaje, su lejanía, su complejidad temática y su extensa longitud hacen de los clásicos libros demasiado pesados y ajenos, y como consecuencia, sentimos cierta desconfianza a la hora de comenzar a leerlos.

También hay que remarcar el temor que nos producen, pues, al ser libros tan conocidos de oídas, sentimos la obligación de leerlos y de que nos atraigan.

Además, en numerosas ocasiones nos acercamos a los clásicos por imposición, sin sentirnos en el momento más adecuado para saborearlos, por lo que, su lectura se nos hace eterna y muy complicada.

Estoy a favor de la lectura de clásicos, pero de un modo gradual y alternándolos con obras contemporáneas. Desde mi punto de vista, no se puede comenzar leyendo un clásico sin unos conocimientos previos y sin un hábito lector. Lo mejor es preparar el terreno, es decir, que se nos enseñen unas pautas iniciales que nos ayuden a entender y a disfrutar más de la lectura de estas obras.

Los clásicos me parecen libros muy enriquecedores, aunque no puedo decir que haya leído muchos y, aunque contienen partes casi ilegibles, sus tramas son tan sorprendentes que logras sumergirte en ellos de una manera inexplicable.

En conclusión, creo que es necesario leer clásicos por todo lo que nos transmiten. En el caso de que te resultan tediosos siempre habrá alguno que no te deje indiferente y que te resulte más personal y cercano y, si aún así no llegan a interesarte, recuerda que lo más importante es la lectura en sí misma y la voluntad de desentrañar los misterios de la obra.

La elegancia del erizo


Me interesé por esta novela después de ver su adaptación cinematográfica.

Esta novela es una obra de la autora francesa Muriel Barbery. Narra la historia de Paloma, una niña solitaria de 12 años y Renée, la portera del edificio burgués en el que ambas viven. La llegada de un hombre misterioso al edificio hace que estas dos mujeres se encuentren y compartan experiencias, ideales y su pasión por el arte, mientras forjan una peculiar relación de amistad y amor.

Esta novela me gustó mucho y me pareció muy original porque nunca antes había leído una novela en la que tuvieran tanta importancia los sentimientos internos de los personajes. Éstos están descritos con mucha sutileza y hace que puedas entender a las dos solitarias protagonistas a la perfección. Gracias a las protagonistas vamos descubriendo cómo es su entorno, las motivaciones de la gente y sus anhelos y así, entendemos el por qué de su reclusión social.

Una aspecto curioso es que prácticamente no existe una trama a lo largo de la novela si no que, como apuntaba antes, se centra más en reflexiones sobre la vida.
Es un libro de corta extensión pero me resultó difícil de leer porque está plagado de referencias filosóficas y en esas partes siempre tenía que buscar información para poder entender algo de lo que se decía.
El final me resultó bastante triste y muy poco predecible.

En conclusión, me pareció una novela muy tierna e inteligente y se la recomendaría a aquellas personas que no busquen un relato convencional, sino más bien un cúmulo de ideas y reflexiones.

Me gustaría releer este libro porque creo que con una nueva lectura podría saborearlo aún mejor y entender mejor su contenido.

Los pilares de la Tierra

Este libro lo elegí como lectura obligatoria dentro de un trabajo sobre la Edad Media.

Los pilares de la Tierra es una novela escrita por el autor británico Ken Follet. Narra la construcción de una catedral gótica en Inglaterra en el siglo XII. En torno a ella, giran las historias de diversos personajes: Tom, el maestro constructor; Philip, el prior; Aliena, la princesa; Ellen, la mujer del bosque; Jack, el artista de la piedra…

El poder, el amor, la muerte, la venganza y la religiosidad son los temas predominantes en esta novela que está llena de intrigas y aventuras.

Esta novela me ha gustado mucho y sin duda, ha sido un libro inolvidable. La historia te mantiene siempre en continuo suspense y eso a pesar de su extensísimo contenido, ni más ni menos que 1300 páginas.

Me ha impactado la habilidad del autor para entrelazar las numerosas historias que les ocurren a los personajes a lo largo de la novela y que se desarrollan en tiempos y en lugares diferentes.

Es una novela muy completa, sus temas son muy variados y tiene grandes momentos de acción y suspense que el autor sabe llevar muy bien. También me ha llamado la atención las amplias y detalladas descripciones que realiza el autor de los edificios donde incluye algunos tecnicismos relacionados con la arquitectura de las catedrales góticas.

Además, la novela aporta mucha información sobre el período histórico en el que se desarrolla, la Edad Media y te permite conocer mejor como era la sociedad feudal y el papel de los distintos estamentos.

En definitiva, es una novela muy recomendable, fácil de leer, entretenida y que, sin duda, merece la pena.

Me gusta leer

Como en el vídeo que os presento a mí también me gusta leer. A partir de ahora compartiré con vosotros mis lecturas.